02 Ene Ozon frente a Jarmush
Hay en la actualidad dos películas en cartelera que son una buena manera de refugiarse del frío que nos amenaza en este inicio de 2026. Por un lado, uno puede hacer un buceo filosófico al existencialismo más paradigmático con la nueva película de Francois Ozon; El extranjero y otro paseo por las relaciones sociales más íntimas, centradas en la familia, con la nueva y premiada cinta de Jim Jarmush (Father, mother, sister, brother). Ambas dos merecen el precio de una entrada y un rato de tertulia posterior, porque son de esa clase de obras que proponen más que exponen.
Ozon por un lado consigue una muy buena adaptación de la famosa novela de Albert Camus, sin demasiados diálogos pero con unas interpretaciones actorales de primer nivel. El blanco y negro ayuda a imaginar mejor la Argel colonial y también la contención propia de un protagonista que navega en la ataraxia. La fotografía es maravillosa, como la ambientación y por encima de todo la consecución de un objetivo, que al espectador le quede un regusto amargo en relación a la asunción de la realidad como una sucesión de hechos azarosos, fatales, desoladores y a los que no podemos abstraernos.
En cuanto a la cinta del americano Jarmush, premiada en Veneccia como Mejor película, es de esa clase de historias que esconde más que muestra. A la manera de los relatos de Carver. En su peculiar manera de contar varias historias dentro de una película, el hilo en este caso es la familia, las relaciones personales que se pueden trazar con un padre que parece otra cosa de lo que aparenta, una madre estricta y unas hijas que son el día y la noche o unos hermanos huérfanos muy unidos precisamente por la ausencia de referencias cercanas. Aquí Jarmus parece que evalúa el deterioro de las relaciones con nuestros progenitores en la vejez al igual que las señala como esenciales cuando no se tienen.
Sin ser la mejor película de Jarmush, yo prefiero Extraños en el paraíso, por ejemplo, esta no deja de ser mucho con muy poco. Aparentemente nada extaordinario ocurre salvo la extraordinaria fuerza de la vida familiar en tres casos que podrían rodearnos sin mucho esfuerzo. De nuevo se vale de un elenco de habituales que florece por pura experiencia acumulada. Ejemplo: Cate Blanchett, Adam Driver (siempre especial) o Tom Waits.
En definitiva dos películas muy interesantes que son cine con mayúsculas en un tiempo en el que sobran demasiadas historias vacías pensadas para disfrutar en familia en Navidad.
CALIFICACIONES CDI
*Father, mother, sister, brother: ****
*El extranjero: *****
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